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Café Ferroviario XXXIX: Semana de muy mal
abarajados Parte
I: La plaga tunelera según Mardel ¿Qué
es lo que quieren ahora? ¡Que
les paguen por venir a vaguear! El
día empezó bien Demasiado
bien Para
estos chicos que gustan trabajar Demasiado
bien, demasiado bien, Para
estos chicos que gustan trabajar. La
jornada venía muy bien Demasiado
bien Para
molestar un poco al usuario Con
un corte de subtes muy sorpresivo Demasiado
bien, demasiado bien Para
estos chicos que gustan trabajar. ¿Qué
es lo que quieren ahora? ¡Que
les paguen por venir a vaguear! La
bronca no se hizo esperar De
parte del usuario enojado Que
injurias debieron soportar Razones
hay, de sobra Para
de la vagueza sospechar De
estos chicos que no gustan trabajar. El
gobierno, se cansó Y
la empresa también se cansó De
los abusos, de los tuneleros Que
la conciliación obligada se dictó Para
acabar de una vez con la jodita De
estos chicos que no quieren trabajar. “Chicas,
Sarmiento se incendia” – dice Pico después de apagar la TV. “Sarmiento
siempre es un incendio” – le dice Bragado a Pico. “¿Quién
lo duda?” – pregunta Doris. “Siempre
hay algún tarado que duda hasta 2 +2 = 4” – dice Cañuelas. “En
fin, esta no es nuestra semana chicas” – dice Bahía. “Ejem,
digamos que nunca es nuestra semana, siempre andamos para el carajo” –
retruca Karpik. “Exactamente
Karpik, porque vivimos en los caños” – le responde Bragado. “Haciendo
agua siempre je, je!” – dice Doris en forma burlona. “Primero
los subtes y ahora Sarmiento... ¿qué más nos tiene que pasar?” – pregunta
Cañuelas. “Pues
consulta con alguna pitonisa que de seguro sabrá adivinar el futuro” – se
apura a contestar Pico con alguna sugerencia. “No
hace falta ninguna pitonisa de afuera, Flor es una buena pitonisa” – dice
Bragado. “Meh,
sí, de los depósitos de Haedo, Castelar, Liniers y un largo” – dice Bahía. “Me
huele a que alguna vez había que hacer limpieza y para eso hay que remover los
muebles” – dice Cañuelas. “Perdón
Cañuelas, mejor dicho, reemplazemos los muebles por los fósiles
petrificados” – sugiere Doris. “Ah,
yo tengo la idea de que esta gente son parásitos que inmunizan el sistema
ferroviario, cucarachas que se encargan de enfermar todo a su paso y ratas
asquerosas provenientes de las cloacas...” – dice Bahía. “No
estás lejos Bahía. Es como alguno dijo por ahí, hace tiempo y espacio “Los
sindicatos son corruptos por definición”” – dijo Karpik y las dejó
boquiabiertas. “Eh...
no sabía que hubiera miradas tan frías y aceradas” – dice Bahía. “Bah,
pero dentro de poco Mitre se verá afectado por el incendio Sarmientero” –
dice Bragado. “Eso
es un mal instalado desde siempre” – le dice Karpik a Pico. “¿Por
dónde se nota?” – pregunta Cañuelas. “Es
una peste... un mal sin remedios” – le responde Doris. “Se
nota porque siempre terminan cagando al usuario” – contesta Bragado. “Con
razón desde la medianoche en que los relojitos marcaron 0 horas la gente ha
pernoctado a la vera de la vía” – dice Bahía. En
ese momento, Dalceggio se quita los auriculares y empieza a cantar “Ay amor,
divino / pronto tienes que volver...”. “¿Qué
tiene que ver la canción con el tema de charla Dalceggio?” – le pregunta
Doris a Dalceggio. “En
que, oh, coincidencia, el Sarmiento es todo un amor divino que te traten como el
culo y que es tan divino que siempre retorna lo mismo” – le tapa la boca
Dalceggio a Doris, y sigue cantando. “Guarda
que el mal Sarmientero es contagioso” – dice Bragado. “Si
llega a Victoria el incendio es imparable” – dice Cañuelas. “¿Ven
lo que canto entonces?” – les dice Dalceggio a todas. “Una
pregunta: ¿se puede saber cuál es la causa de tanto incendio?” – pregunta
Doris. “Parece
que se corrió la voz de que en Transportes de Basuras Acopladas mandaron al
basurero de José León Suárez algo que no correspondía” – responde
Bragado. “Ah,
o sea, lo hicieron sentir que estaba de más” – supone Cañuelas. “No,
a este tipo le hicieron sentir lo que es ser inútil absolutamente” – le
responde Karpik a Doris. “¿Y
la gente?” – pregunta Cañuelas. “Y...
como siempre: siempre se caga en TBA, la pucha que lo tiró” – dice Bahía. “¿Qué
se puede hacer entonces?” – pregunta Pico. “Continuar
protagonizando Ferrotlantis, porque acá no somos un ferrocarril emergente, sino
un ferro sumergente, lo único que le quedaron a las locos son las agallas para
tratar de salvarse pero de no que cada cuatro por tres nos castigan son los
piquetes de truchas para frenar el tránsito por default” – dice Dalceggio. “¿Qué
más nos queda por seguir protagonizando?” – pregunta Cañuelas. “Y...
a ver, son tantas en cartelera, pero la que está de taquilla es Mal Sarmientero
porque es un éxito a diario, nuestros viajeros son protagonistas de primera y
los ingenieros y demás yerbas, unos turros de primera y los sincalistas...
shrek no sé que número, porque siempre son ogros” – responde Karpik. “¿Y
qué podemos hacer ahora?” – pregunta Doris. Autor: Valeria Benitez
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