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Café Ferroviario XXXII: Lo que faltaba “Enciendan
la TV” – sugiere Doris para matar el aburrimiento en 4. “Yo
voy a ver a Maldonado a ver como anda la cosa” – dice Madariaga. “Maldonado
las pindongas... es que allá la línea está cortada y al único sector que se
puede joder es a Polvorín” – le dice Cañuelas a Madariaga. “Tomáleta”
– le responde Madariaga a Cañuelas. “No,
es en serio, no es chiste, ni siquiera a los Geriátricos se puede meter las
narices” – dice afirmativamente La Chabona. “Veamos
que dice la Caja Boba...” – dice Doris mientras trata de encender la TV. “Mejor
llamo a Polvorín porque si supieras Doris que la TV de acá no funca, te puedes
morir de la angustia tratando de encenderla” – le dice La Chabona y disca a
Polvorín. Del
otro lado de la línea contesta Lupe “Hola Chabona ¿qué cuentas de
bueno?”. “¿Acá?
Estamos aisladas” – le dice La Chabona. “TV,
radio, phone...” – dice Lopa. “Cero.
Cero total. Negativo total” – contesta Cañuelas. “Yo
sé porqué: porque siempre están con las cuentas en rojo” – las carga
Truman Capote. “No.
¿En serio? ¡Que gran descubrimiento Truman!” – le retruca Madariaga. “Truman,
tu sabes que reciencito acabé de descubrir la polvora, pero tanta gilada aquí,
ya hace tiempo está instalada” – la sigue Cañuelas. “Por
ejemplo, yo conozco otras cosas que superan los límites de la gansada, es más,
superan todo el ingenio popular” – dice 22. “¿En
serio 22? Mira que tengo llegada tarde” – le dice Patagones a 22. “Hay
una que es vox populi” – continua 22. “¿Qué
es?” – empieza a preguntar Bragado. “Se
trata de cosas de trenes y...” – continua dando vueltas 22. “Ah,
que bien. Y... ¿qué es?” – vuelve a preguntar Bragado. “Porque
justamente sin señales es imposible...” – sigue con los rodeos 22. “¡Dale
de qué se trata salame!” – se calentó Bragado. “Picado
grueso, picado fino, como no vienen más enteros” – la remata Pepito. “Que
me importa si es picado grueso o fino, si es variedad de enteros, pero este
infeliz de 22 se da con vueltas y no dice de qué se trata el asunto” – le
contesta Bragado un tanto caliente. “Porque
las señales son indispensables en el tráfico...” – vuelve con los rodeos
22. “Che
boludo, a ver si terminamos con la gilada” – le dice irónicamente Cibriano.
Mientras
todos conversaban, Dalceggio estaba con la radio en la oreja, se la saca para
decirles una de las suyas “Es que apareció Ali Baba y los 40 ladrones para
dejar la cosa bien parada en las señales”. “Meh,
miren quien habla” – dice Doris. “Eso
fue para vos 22” – le dicen Lopa y La Chabona. “Bah,
¿para qué andar renegando con un aparato con un pantógrafo?” – dice
Madariaga. “Y...
la misma pregunta cabe para vos Madariaga ¿no?” – le dice Patagones. “Pero...
¿cómo es el asunto de Ali Baba y los 40 ladrones?” – pregunta Bragado. “Es
que se hicieron algunas pequeñas sustracciones en las cajas de señales y
bueno...” – le responde Dalceggio. “¡Chau
sistema!” – dice Lupe dicharachero. “No
me digan, se generó una tormenta de la gran siete” – dice La Chabona. “Justito
para que apareciera el atentado salvador de Jorgito” – comenta Cañuelas. “Y...
o puede que haya aparecido Cristo y la escena de la tempestad calmada” –
dice una humorada Cibriano. “No
Cibriano, es que Jorgito es un tipito mediático medio tipo a Mandrake” – la
remata Cañuelas. “Por
eso mismo, no corta ni pincha” – hace burla Lupe. “Y
para eso también pensemos en el Payaso Fernandito” – comenta algo Bragado. “Ahora
yo quiero saber: ¿para qué les sirve a los ladrones todo eso?” – pregunta
Madariaga. “Para
vender y hacerse unos mangos” – le contesta La Chabona. “Alguna
acción solidaria...” – dice Doris. “O
también les pueden servir esas cosas para meterselas en el culo porque no
tienen otra función que eso” – la remata Truman Capote. “¿Vieron?
Vivimos en el mejor país del mundo gente” – dice Cañuelas. “Y
después nos vienen con el cuentito de la democracia” – dice Patagones. “Porque
lo ferroviario no es una realidad lo que estamos viviendo, es toda una película,
recuerden a Lomas de Zamora cuando sugirió vivir en una nube de P-2” – les
dice Pepito. “Si,
Pepito, ya lo creo. ¿No se puede hacer una traducción de esta película?”
– dice Bragado. “No.
Es que esta película es ciento por ciento argenta” – la remata La Chabona. Autor: Valeria Benitez
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