|
|
|
Café Ferroviario XXVII: Ferrobestias Inc “¿Saben
lo que acontece aquí en 4?” – pregunta Pico con una hoja en blanco. “¿Qué
me quieres decir?” – pregunta Madariaga a Pico. “Me
refiero a... al ambiente interno” – dice Pico. “¿Cómo?”
– pregunta sin entender Cuenca. “Sí,
me huele a qué dentro de algún tiempito esta historia tendrá un final” –
responde Temperley. “La
que va a tener final dentro de poco será Junín” – dice Doris irónicamente. “Junín
ya es un caso perdido, aunque hay otra cosa que es emergencia provincial” –
remata Elisabetta.
“Pero
esta historia se viene el final porque...” – se traba Bahía. “¡Se
viene la venganza de los muertos vivos!” – grita Vega a los cuatro vientos. “O
tan luego la resurrección” – comenta Temperley. “Mejor
dicho, nosotras no existimos en ese mapita, solo podemos tener una minusculísima
partición en la concesión de los corredores” – dice Dalceggio. “¡¡¡Masa!!!”
– dice Cuenca dicharachera. “Puede
que puédamos encontrar nuestros rumbos perdidos” – dice Quequén. “Es
algo muy funcional. Tan funcional como ver el final a esta vieja historia” –
comenta Patagones. “Yo
me pongo a hacer estupideces!!! Total, para seguir en este cementerio, que más
da...” – dice una estupidez Bragado. “Pero
esperan a saber los oferentes” – comenta Patagones. “A
veeeeeeeeeer” – dice Cuenca. “EMEPA”
– empieza Patagones. “Votos
para EMEPA, yo pri!” – dice a los cuatro vientos Temperley. “Yo
se para EMEPA” – le sigue el cantito Pico a Temperley. “¿Otro
oferente?” – pregunta Cuenca. “Alsthom”
– continua diciendo Patagones. “¿Alsthom?
No sé pero me hace recordar a un ex presi argentino, Levingston, a este no lo
conocía ni el loro” – comenta Doris. “¿Te
parece Doris?” – le dice Maribel a Doris. “Si,
es que acá estamos igual que en ese entonces: a los codazos, a los bocinazos y
en pelotas!” – le responde Doris a Maribel. “Ah!,
yo pensé que habíamos hecho un retroceso en la historia” – dice Maribel. “Es
que vivimos haciendo retrocesos en la historia Maribel” – comenta Temperley. “Por
cierto, hay títulos que se reciclan como papel barato” – dice Elisabetta. “Yo
no lo voto, no me convence en absoluto” – dice Dalceggio. “Es
porque no viste la tercera opción” – le dice Patagones. “¡Me
estás cargando naba!” – le dice en joda Dalceggio. “Lo
digo en serio” – dice Patagones. “Yo
– dice Cuenca – A veeeeeeeeeeer”. “No
la van a poder creer. Prepárense porque ya va a ver infartos masivos en 4”
– dice Patagones. “¡Dale
que total estamos en el Hospital 4 boluda!” – dice Bragado. “Metropolitano”
– dice Patagones sin anestesia. “¿¡Quéeeeeeeeeeeeeeee!?”
– exclama y pregunta a la vez Pico. “Sí
boluda, esos” – le retruca Dalceggio. “Cuanta
obsecuencia junta ¿no vieron chicas?” – comenta Temperley. “Justo.
Demasiada coincidencia” – dice entre dientes Cuenca. “Pero
no hay problem... total, que yo sepa de San Martín les estaban por pegar una
patada en el culo y ahora se postulan para la provincia...” – dice Bahía. “Yo
me encargo de hacer una extensión de la sección Delitos Complejos
Ferroviarios” – sugiere Maribel. “Ese
baile le encanta a todos los ingenieros!!!!” – dice irónicamente Cuenca. “Es
que hay que jugar de local” – dice Quequén. Madariaga
y Elisabetta se miran. Y Elisabetta dice “¿Cuál de todos?”. “No
sé, ¿qué tal de 9?” – sugiere Quequén. “No
me interesa, solo que estoy harta de ser arquera de pelotazos provenientes de
ciertos sectores” – dice Temperley. “Pero
me dijeron que Metropoligarcha va asociado al duque Solá y otra manga de
atorrantes que harían la nueva Ferrobaires” – comenta Doris. “Mejor
dicho, harían una nueva Ferrobaires pero me parece que los escudos próximamente
van a decir Ferrobestias” – se ríe Maribel. “Pro
si esto es una película, no es la realidad” – dice Bahía. “¿Música?”
– pregunta Cuenca. “¡¡¡Bocinazos!!!”
– grita Pico. “Ya
lo creo...” – dice Dalceggio. “¿Qué
cosa Dalceggio?” – pregunta Madariaga. “Eso
se llama ser hijo de Júpiter” – le responde Dalceggio a Madariaga. “Había
una vez una sarta de locos tratando de deducir esta maraña y lo único que
supieron es que se habían topado con una serie de aparatos inútiles y medio
gagá” – empieza Maribel con una acerada. Todas
se miran. “Votarlos fue la peor tragedia que nos sucedió” – la remata
Pico. “No
Pico. Eso es Inteligencia Artificial, un film de Gorge Lucas, mejor dicho,
George Bush se llevó las Lucas” – le responde Maribel a Pico. “Voy
a tomar clases de american english” – dice Bragado. “¿Para
ver tan solo cómo andamos por casa? No hace falta, con el cagastellano es
suficiente” – le dice Cuenca. “Mira
Bragado, para que digan que estéticamente podemos ser un parecido a Tután Kamón
con ocho colores distintos de sombras, un poco de rouge y otro tanto de rimel y
en cuanto a lo técnico... mejor tiremos la pelota a otro sector” – comenta
Doris. “La
típica...” – supone Bahía. “Yo
sé: los muchachos se van a ir a sentar en cuatro o cinco mesitas en algún bar
que ninguno sabe en dónde queda y entonces con cuatro palabras locas en dos
minutos arreglaron el asunto” – dice Temperley. “Miren
los sobres si les parece” – sugiere Dalceggio. “No
sé, pero lo que sí sé es que nosotras tenemos una baranda que volteamos al público
en masa” – comenta al pasar Bragado. “Buena
observación Bragado” – dice Elisabetta. “Lo
que pasa es que hay cosas que hace rato fueron sepultadas” – responde Bahía. “¿Cómo
cuál?” – pregunta Temperley. “Como
la limpieza” – contesta Patagones. “O
ignorar supervisiones técnicas” – la remata Bahía. “Naaaa.
¿Pa’ qué? Eso es como creer que el Turco fue honesto” – dice Pico. Autor: Valeria Benitez
|