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Café
Ferroviario VII: Made in Argentina I Altamirano
dormía la siesta bajo una planta mientras Mardel miraba los pajaritos que hacían
un nido en las ramas. Vega se aireaba al pleno viento y Mansilla escuchaba la
radio. Karpik estaba trabajando en traer y llevar formaciones. Brandsen y
Carolina llegaron de visita, justo cuando todos hacen fiaca. Adentro
del galpón suena el teléfono. Un encargado lo atiende y responde al pedido. Un
maquinista de maniobras se sube abordo de Mansilla y sale al rescate de un tren
quedado antes de llegar a Almirante Brown. Mansilla lamentaba que la sacaran de
eso que ella considera “ritual” escuchar la radio, entonces le gritó a las
otras “¡Me llevó los auriculares!”. “Ta’ bien, llevátelos” –le
dice Vega a Mansilla mientras salía con el punto ocho. En
esas aterriza Dalceggio con Pico apagada y destartalada... “Uno de esos que
nunca faltan a las costumbres argentinas” –dice Dalceggio a Brandsen
mientras mira el golpazo recibido por un choque con un camión de regreso a
Once. Y
cuando ninguna se lo esperaba aparece Junín. “¡Oh, no! Esta acá” –le
dice Brandsen a Vega. “Buenas... ¿haciendo alpedismo?” –dice con ciertos
aires Junín. Entre
ellas se miran “Estamos tomando sol ¿viste?” –le retruca Karpik. Temperley
no la aguanta, decide irse a otra parte. “Con el permiso de las damas iré al
jardín a regar las flores” –dice Dalceggio y se lleva consigo a Pico. “Me
tomo cinco, me tomo un té” –dice Vega y sale al patio trasero junto con las
demás. Y así salieron todas, quedó sola Junín. “La naturaleza me
repudia” –le dice Junín a La Chabona RSD 16 8456. “Puede ser, tal vez”
–le responde La Chabona. Después
de un largo rato Junín sale afuera. La Chabona avisa con la bocina de que Junín
se las tomó. Y regresan todas. En ese instante llega Mansilla con la locomotora
quedada. “¿Leyeron
últimamente los diarios?” –pregunta Mansilla. “¿Día,
mes, año? ¿Clarín o La Nación?” –pregunta Temperley. “Clarín
y La Nación. Mes de agosto” –responde Mansilla. “¿Qué
hay?” –pregunta Brandsen. “Me
parece que se trata de una tanda de proyectos” –se apura a responder
Carolina. “Ya
dió la respuesta Carolina” –dice Mansilla. “Hace
tiempo que estoy desconectada de eso” –dice La Chabona. “Algo
de eso he leído” –dice Karpik. “Diganme
¿qué trenes hay con 160 km/h?” –dice a modo de interrogante Mansilla. “Yo,
yo, yoooooo!!!! –dice exaltada Vega- Yo sé”. “A
ver si es verdad que lo sabes” –le dice Dalceggio. “¡Mar
del Plata!” –dice Vega. “Correcto”
–dice Karpik. “Te
faltó algo” –dice Altamirano. “Pinamar
y por una de esas raras casualidades, Tandil” –dice Pico. “Bueno,
si Mar del Plata parece ser el único que existe en condiciones optimas”
–dice Vega. “Metáfora
de TBA: los del Mitre son los preferidos y los del Sarmiento los últimos
orejones del tarro” –dice Mardel. “Vaiga
paradoja” –dice Temperley. “Luego
viene la categoría de los 100 km/h” –dice Mansilla. “Adivinemos
los ramales” –propone La Chabona. “El
de Bahía” –dice Vega. “Neuquen
y la capital de los viajes de egresados” –dice Carolina. “Yo
fui de viaje de egresados a Bariloche” –dice Dalceggio. “¡Pero
faltan 60 km/h más!” –dice Mardel. “Sucede
que ya éstos no son tan importantes” –dice Temperley. “Bariloche
no ¿no?” –dice Altamirano. “Pasemos
a los cochemotores” –dice Mansilla. “¿Qué
es eso?” –pregunta Brandsen. “Cochemotor
significa un coche que se autopropulsa solo, sin necesidad de una máquina de
arrastre” –le dice Altamirano. “Gracias”
–dice Brandsen. “¿Velocidad?”
–pregunta Mardel. “Unos
90 km/h, 10 menos que la categoría anterior” –dice Carolina. “¿Ramales?”
–pregunta Pico. “Meh, Neuquen, Zapala” –dice Mansilla. “Tandil
y un par más” –dice Karpik. “¡Ya
sé! –dice Vega- los “semi últimos orejones del tarro” del ramal a Bolívar” “Y
la Trocha que todos hablan pero que naides pone las manos en el fuego” –dice
Pico. “Miramar
o Quequén entraron a la misma bolsa” –dice Dalceggio. “Ja,
ja, ja!!!” –se ríen todas. “¿Y
los trazado en estudio?” –pregunta La Chabona. “Asunto
que no nos compete” –le responde Mansilla. “¿En
qué planeta vives Mansilla? –le dice Pico- No nos compete hasta ahí nomás,
pues ellos están en otras líneas, como la Belgrano Norte, pero también son
ferrocarriles”. “Somos
de nacionalidad argentina, que nadie ponga en duda nuestra identidad” –dice
Altamirano. “¡¡Vivimos
en el mejor país del mundo chicas!!” –grita Brandsen. “¡¡Que
viva por siempre!!” –gritan todas. Autor: Valeria Benitez |